El texto me llegó, sobre todo cuando hablás de sonreír por teléfono a las mismas personas que te causaron ese dolor. Eso no es actuar, es sobrevivir, y lo aprendí a los golpes. ¿De verdad creés que Dios mira esa pelea de reconstruirte cada amanecer?
El texto me llegó, sobre todo cuando hablás de sonreír por teléfono a las mismas personas que te causaron ese dolor. Eso no es actuar, es sobrevivir, y lo aprendí a los golpes. ¿De verdad creés que Dios mira esa pelea de reconstruirte cada amanecer?