El poema describe bien esa disociación entre la máscara diaria y la fatiga real, pero lo que más me quedó dando vueltas es la parte donde decís que aprendiste a reír por teléfono con las mismas personas que causaron ese dolor. Eso no es actuación, es supervivencia. ¿El texto lo escribiste en una de esas noches o lo fuiste armando con el tiempo?