«Llegué justo a tiempo»
Venezuela vivía para ese entonces una crisis económica profunda. No teníamos dinero para alimentarnos bien, escaseaban los alimentos y las medicinas. Viajar a una ciudad cercana era un lujo.
El país casi quedó a oscuras con un apagón que a todos nos llenó de pánico, por lo largo que fue.
Mi marido y yo conversábamos sobre el futuro de la nación y el nuestro. Si utilizáramos la metáfora de un juego de cartas, diríamos que "ganar la partida" dependía mucho de que el contrincante tuviera peores cartas que las nuestras, y eso parecía imposible.
De modo que sin pensarlo mucho llamé a mi hermana, quien tenía una casa desocupada, exactamente al lado de la suya, y le dije: Me quiero ir para Carúpano. ¿Será que me vendes la casa donde vivía mamá? Ella me dijo: "No te la vendo. Te la regalo. Vente cuando quieras".
La decisión y los trámites para cambiarme de una ciudad a otra se hicieron tan rápido que pensé: "La mano de Dios está en todo esto".
Desde que Carlos y yo analizamos la posibilidad de mudarnos a Carúpano hasta que se concretó el viaje pasaron solo dos meses.
Yo dejé atrás mi casa, aunque cargué con casi toda ella. Pero lo que más me dolía del viaje era dejar a mis amigos, sobre todo a Ingrid, a Rigo y a Zhayda.
Recuerdo que Ingrid me hizo una despedida en su casa, solo escuchamos mis canciones preferidas: Serrat, Sabina, Enmanuel, Pablo Milanés. Lloramos, bebimos y cantamos.
Ella me dijo: "La ciudad será diferente sin ti". Y yo sentía que más nunca volvería a tener amigos como ellos, porque con ellos podía conversar de cosas banales, pero también profundas. Todo encuentro era un aprendizaje para mí.
Cuando llegué a Carúpano busqué a mis amigos de infancia. Bueno, a los pocos que quedaban en el pueblo. Los encuentros eran maravillosos, porque compartíamos recuerdos añejos. En la urbanización donde me residencié decidí formar parte del condominio y de esa manera me acerqué a muchos vecinos. Siempre veía a mis amigos de la escuela y del liceo, y de vez en cuando conversábamos siempre del pasado.
Luego vino la pandemia del año 2020. Por fortuna, Carlos estaba en casa conmigo, y pasamos dos años leyendo, viendo película y haciendo trabajos a distancia. Fue un momento de mucho compartir. El miedo a contagiarnos nos paralizaba. Yo salía a comprar lo que necesitábamos. Carlos nunca salía.
Cuando pasó la pandemia, y la vida nos daba otra oportunidad, a los que tuvimos la dicha de no ser un número en las estadísticas de fallecidos, decidí buscar lugares donde pudiera acercarme a la cultura. Me decía: "En cualquier lugar debe existir personas que gusten de la poesía y del arte".
Un día visité la "Casa Andrés Mata", yo estaba trabajando con mi hermana Rosa en un plan vacacional y queríamos ofrecerles a los niños que vieran una película en una sala de cine. Por cierto, en Carúpano no hay cine comercial, entonces me dijeron que hablara con Bernardo Guilarte, quien coordinaba el "Cine Club" de la Casa.
Los caminos comenzaban a abrirse, Bernardo y yo habíamos estudiado en la escuela, y no solo eso, sino que éramos grandes amigos. Como era de esperarse, él nos ofreció proyectar una película para los niños y luego conversar sobre ella. Esta actividad fue un éxito.
Allí conocí a Luisita Martínez y ella me invitó a las "Tardes de Café, Letras y Poesía". Cuando llegué por primera vez a esta actividad, sentí que mi alma se regocijaba de alegría. Eso era lo que me faltaba para sentirme plena en el pueblo: Compartir con personas sensibles, amantes del arte y con las que se pudiera aprender algo nuevo todos los días.
Entre esas personas destaca mi amiga Cecilia Isturiz, una hermosa mujer, con una formación cultural invaluable, una "niña" que ama rodearse de niños, una "adolescente" inquieta, que asume retos para probarse a sí misma que está más viva que nunca, una "adulta" que aconseja con voz suave.
Con ella, de buenas a primera, sentí una conexión especial. Aprendí a admirarla y a quererla como si formara parte de mi vida desde siempre.
Bueno, el caso es que Ceci cumplió el 3 de septiembre 84 años, y me invitó a su celebración. Yo me emocioné, porque ese día conocería a su grupo de amigas íntimas, que se llaman "Las clandestinas".
La celebración comenzaría a las 6 de la tarde, y Ceci es muy puntual. Así que me arreglé para estar a la hora. Pero me atrasé un poco. El encuentro iba a ser en un lugar hermoso de la ciudad de Carúpano que pasa desapercibido.
Y "llegué justo a tiempo" para tomar estas fotos desde el lugar donde se estaba celebrando el cumple de Ceci:


Ahora no solo soy amiga de Ceci, sino de todas sus amigas, y eso me hace feliz, porque mi ciudad natal tiene otro sentido, otra calidez, otros abrazos.

Ceci y yo (La foto fue tomada por Milagros Rosario)
Me gustaría invitar a @adeljose, @ibesso y @cruzamilcar63.
Nota: Las dos primeras fotos fueron tomadas con mi treléfono Samsung Galaxy A07
Te leí y me dieron ganas de vivir en tu ciudad. Por cierto, de mi parte le preguntas a la señora Ceci dónde tiene escondido el elixir de la eterna juventud!
0.00 SBD,
0.34 STEEM,
0.34 SP
Sí, amiga. Ceci es una mujer hermosa. Además, súper activa. Hace muchas cosas a la vez. Ella dice que eso es lo que la mantiene bien de salud y lúcida. Yo quiero lucir como ella cuando tenga su edad. Bueno, si es que llego allá, jajaja.
Conociendo la burocracia universitaria, la lentitud con que se resuelven esos casos de traslado, es seguro que allí actuó la mano de Dios. En cuanto a la forma en que nos cuentas una parte importante de tu vida, la fuerza emotiva de cada expresión, las emociones de un alma cristalina, nos transmiten esa misma esencia para vivir contigo esos episodios.
Éxitos y un gran saludo.
0.00 SBD,
0.33 STEEM,
0.33 SP
Gracias, amigo. Tu comentario es muy valioso para mí. Estoy convencida de que fue Dios quien me bendijo desde un comienzo y hasta ahora sigue siendo así. Un abrazo.
Hay una magia mística en la manera en la cual tus letras convocan fantasmas irreales para hacerlos vida, construyen ciudades y regalan voz a emociones que el resto del mundo no sabe cómo nombrar. Tu mirada no se limita a observar la realidad; la traduce, la descompone en vivencias humanas y la devuelve envuelta en esa elegancia tan tuya, donde conviertes cada acento en un latido y cada punto final, un respiro necesario…Te aplaudo, hermana. Gracias a Dios creo que siempre llegas a tiempo, como llegaste a mi vida y mi familia en el momento justo…en el tiempo de Dios perfecto.
0.00 SBD,
0.33 STEEM,
0.33 SP
¿Sabes? Tenía las fotos, y podía escribir con ellas un diario. Pero @evagavilan hizo que este atardecer me condujera a un viaje retrospectivo e introspectivo, en el que cada palabra que escribía necesitaba de otras.
El texto se hizo más extenso de lo que había imaginado. Se lo di a leer a mi hermana con intención de que me dijera "recórtalo". Pero ella me dijo: "Está perfecto. Déjalo así. Se lee rápido", entonces le hice caso.
Se lo pasé a Ceci y se emocionó mucho, lo cual me satisfizo enormemente.
Es verdad lo que dices: "A veces llegamos a la vida de los demás a tiempo para comenzar a vivir gratos momentos, para aprender o, simplemente, para agradecer lo que se tiene".
Yo también tuve la fortuna de encontrarte en estos mares de Steemit, y para mí eres "mi otro corazón". Un abrazo, herma.
0.00 SBD,
0.17 STEEM,
0.17 SP
Te diste la oportunidad de comenzar de nuevo en la tierra de tu infancia y ella te regalo un nuevo aire y amigos entrañables como Ceci. Que bonito! Siempre se puede empezar de nuevo :D
Mee encantan estas historias amiga. Bendiciones para ti.
Gracias, amiga. Encontrar a Ceci me ha hecho sentir que en cualquier lugar del mundo existen personas "vitamina", que te hacen ver el lado amable de la vida. Un abrazo.
Gracias por compartir tu historia, @solperez. Me hizo pensar.
En este sentido me considero afortunado: vivo dentro de una cierta zona de confort, aunque los problemas nunca faltan. Muchas veces me he preguntado cómo reaccionaría ante un cambio tan repentino y profundo en la vida que damos por normal.
Afrontar una decisión así junto a alguien seguramente ayuda, pero sigue siendo una decisión importante que requiere mucho valor. Mis felicitaciones a los dos.
Gracias por pasar por acá y regalarme este mensaje. Sabes? Cuando vi que todos los caminos se abrían para que pudiéramos cambiarnos de ciudad y, por ende, de vida, sentí que estábamos haciendo lo correcto.
Yo también admiro a esas personas que tienen fuerza de voluntad para irse a otro país solo con un boleto, un poco de dinero y la maleta cargada de ilusiones.
Un abrazo.
Qué bonitas palabras.
Estas experiencias nos hacen crecer y fortalecen nuestro carácter.
Les deseo lo mejor. Un abrazo.
Así es.
Saludos amiga Sol.
Este tiempo de adversidad me confirmó la importancia de contar con la familia, mantener la serenidad y tener fe de que todo volvería a la normalidad de la mano de Dios. Por otro lado, Puedo decir que las despedidas muchas veces dejan nostalgia, pero la llegada a nuevos entornos trae muchas sorpresas y oportunidades.
Me alegra que estés viviendo buenos momentos, disfrutando de buenas personas y haciendo lo que te gusta hacer.
Que Dios siga bendiciendo tu vida, un abrazo.
Así es, mi apreciado amigo. Estoy convencida de que la vida es un milagro maravilloso que nos permite compartir con "almas gemelas". Solo que hay personas incapaces de "abrir sus corazones" para reconocer las bendiciones del Altísimo.
Gracias por pasar y por regalarme este comentario tan lindo.
Hola amiga, la vida juega sus cartas para colocarnos en el lugar que debíamos estar, por eso cuando todo fluye es porque estamos en el camino correcto, tal como te sucedió.
Me encanta el atardecer y la arquitectura del lugar, juntos forman la fotografía perfecta.
Fue un gusto leerte.
Saludos, te deseo mucho éxito.
Gracias, mi querida @genomil. Cierto lo que dices: Cuando Dios está conforme con nuestras decisiones, abre caminos, hasta los imposibles, lo cual nos hace sentir que estamos ante un milagro. Como tu nombre. Un abrazo.