Escribir no es hablar
Hay una diferencia inmensa entre hablar y escribir. Alguna vez llegue a pensar que era lo mismo, hasta que intente escribir hablando a un microfono y aunque se iban registrando las palabras al final lo que senti fue que no me pude concentrar.
No sé si has hecho ese experimento, pero te invito a hacerlo. En primer lugar, en mi caso, estuve necesitando tiempo para poder hilar las ideas y también para poder visualizar lo que estaba diciendo y coordinar ambas cosas. Me di cuenta de que voy escribiendo de forma muy visual y retrospectiva, devolviéndome para ir corrigiendo en tiempo real. Eso no puedo hacerlo si me pongo a hablar.
Por lo cual pienso que para el cerebro, son dos procesos muy diferentes también.
Sin embargo, estuve investigando un poco y resulta que al hablar se permiten muchas cosas que no se permiten al escribir, divagar, el uso de muletillas, pausas fuera de lugar, la repetición.
La escritura es algo diferente; se trata de una elaboración que debe ser pulcra en cuanto al uso de las palabras, minimizando los errores, las muletillas, las repeticiones y divagaciones.
Quien escribe bien economiza las palabras y aprende a ser exacto en el uso correcto del significado de las mismas.
Quien escribe bien es una persona detallista.
Escribir como se habla da como resultado un texto muy pesado de leer, confuso, sin fluidez.
La mente que lee necesita elaborar las ideas con ligereza y precisión. Si encuentra obstáculos, (muletillas, repeticiones, errores de concordancia, etc) no puede lograrlo.
Escribir no se trata de un misterio, simplemente se trata de buscar un grado de precisión en el uso de las palabras. Es un apuntar y dar al blanco. Y para esto es importante releer una y otra vez lo que escribimos para ir eliminando y corrigiendo errores.
Creo que la mejor técnica para escribir bien es dejar reposar los escritos y luego leerlos después, cuando hayan pasado al menos unas horas, o días, lo suficiente para olvidarlos, para volver a verlos como algo nuevo, algo que escribió otra persona. En ese instante es más fácil corregirlo y adaptarlo para que se pueda leer sin dificultad y con agrado.
Para la mayoría de las personas, leer es un acto que puede ser muy complejo y para otros es hasta desagradable, porque obliga a utilizar la mente, el pensamiento, tanto así que mucha gente no lee.
Hubo alguien que dijo: obliga a la gente a pensar y te odiaran.
Creo que el odio viene si la obligación es para comprender algo que no tiene sentido.
A la gente que le gusta leer, le gusta que su mente fluya con las palabras. A veces busca entrar en otros lugares, otras formas de ver y de pensar, y descubrir…
Cualquier persona puede escribir si se dedica a buscar la manera de aprender el significado correcto de las palabras, de su uso, si busca economizarlas en lugar de abusar de ellas, si pone empeño en minimizar los errores; si está dedicado a dejar que lo que escribe pueda ser comprendido.
Por esto y más, escribir, no es hablar. Escribir es un arte en el sentido de que requiere tiempo, elaboración, dedicación.
El arte de hablar se conoce como oratoria, y si para hablar bien se requiere esfuerzo y dedicación, escribir por su parte no es diferente. No te conformes con menos, se puede aprender a escribir mejor cada día si nos lo proponemos.
Gracias por leer.
Las fotos son de mi autoría.
Upvoted! Thank you for supporting witness @jswit.