Tus palabras resonaron con el sentir que me encarga en este instante.
Llevo unos días pensando en lo insano que es creer que se debe estar para todos. Para los padres, los hijos, el esposo, los amigos...
Y olvidamos, o mejor dicho, nadie nos enseñó que también teníamos que estar para nosotros mismos. Durante más de treinta años estuve dispuesta a sacrificarme por una comunidad que me denigraba, me juzgaba, me usaba. Hasta que casi perdí la vida por soportar esas situaciones. Toda la ira se acumuló y afectó mi hígado, también la vista. Vivir injusticia y abusos, trae graves consecuencias a la salud.
Hasta que entendí tres cosas:
- Aprendí a identificar y sanar mis heridas de la niñez.
- Cuidar mis pensamientos y emociones.
- Cuando dejé el exceso de pasado y exceso de futuro. El primero es la causa de depresión lo segundo, la causa de ansiedad.
Desde que me perdoné, me amo, me escucho y me respecto. Aprendí a poner límites.
Gracias por compartir
¡Gracias por contribuir a Steemit con tan excelente comentario!
No juzgamos al autor. No juzgamos la opinión. Mejoramos la presentación.
Del equipo Steem Improvers: @oneray.
Oye que hermosa vivencia dentro de los caos que se nos presenta y que lleva a esa gran reflexión sobre nuestra propia esencia como individuos, que nos hace olvidar nuestra existencia por querer resolver apoyar y ayudar a quien lo necesite en nuestro entorno de familia y amigos. Duro se hace cuando caemos y esperamos ese mismo nivel de respuesta y no la tenemos. Esto me ubica a mí a mirarme en el espejo porque a veces tengo cargas pesadas que no son mias y me han causado mucho dolor, hoy eres mis psicologo con este excelente aporte.
Bendiciones te decreto.