Sin dudas, la tecnología es algo a lo que tenemos que utilizar como herramienta y no como sustituto, a menos que haga algo insustituible.
En mi caso, como en la mayoría de las tecnologías, llegué en una segunda o tercera fase de implementación.
Y analizando lo más objetivamente posible el uso específico de la Inteligencia Artificial, dejando de lado la cantidad de recursos que consume, creo que tiene el potencial de llevarnos al paraíso o al infierno, según como se la utilice.
Pero no debemos hacer con la IA lo mismo que hacemos con los políticos: dejarla sin supervisión nos puede llevar a la extinción.