El street style de la NYFW me regaló 7 tonos que no puedes dejar pasar

Foto: Olga Serdinksaya / Pexels (CC0)
Hoy, martes 15 de septiembre de 2026, mientras cruzaba la calle Bowery a las 17:30, me crucé con una modelo que llevaba una chaqueta de neón naranja de Off‑White, combinada con unos pantalones cargo de Zara. El contraste con el cielo de otoño de Nueva York me llamó tanto que saqué mi móvil y anoté el color como el primero de la lista que estaba tomando de los siete tonos que dominan la calle tras la última semana de moda.
El primer tono que destaca es el naranja neón. Lo vi repetido en más de ocho looks en el distrito de SoHo, desde bolsos de Balenciaga hasta sneakers de Nike. En mi caso, opté por una sudadera ligera que encontré en una pop‑up de designers emergentes en el 5 de Mayo Street; la combiné con jeans oscuros y una gorra gris para que el color siga siendo el protagonista sin sobrecargar el conjunto.
El segundo color, el lavanda, ya había llegado a los Emmy y ahora se filtra a la calle. En la alfombra roja, Alexa Chung lució un vestido de Chanel en ese tono, y al día siguiente, vi a una joven en el barrio de Palermo con un trench de Gucci en lavanda pastel. Decidí probarlo con una camisa de lino de H&M que tiene la tonalidad exacta; la mezclé con pantalones beige y botines de cuero negro para crear un equilibrio entre lo elegante y lo casual.
El tercer tono es el terracota quemado, un matiz que apareció en los looks de la pasarela de Carolina Herrera y que se volvió omnipresente en los cafés de la 8ª Avenida. Un blazer de Zara con ese color lo encontré en oferta el 12 de septiembre, y al ponérmelo sobre una camiseta blanca de Uniqlo, el conjunto cobró una vibra cálida y sofisticada perfecta para la transición del verano al otoño.
Si querés incorporar alguno de estos colores hoy mismo, empezá por identificar la pieza que más te resulte accesible: una camiseta, una bufanda o un bolso. Luego, elige un tono neutro como base (gris, negro o blanco) y añade el color de tendencia como acento. Por último, prueba con al menos dos combinaciones distintas antes de decidir cuál se siente más natural en tu estilo. Este método te permite experimentar sin invertir en prendas caras de inmediato.
Al final del día, me di cuenta de que los colores de la pasarela no son solo para los desfiles; son pequeñas señales que la ciudad nos lanza para renovar nuestro armario. Me gusta pensar que cada tono es una invitación a jugar y a redefinir mi propio look.