Cristales en el denim: cómo rescaté una campera vieja usando la tendencia del bedazzling

in #food14 days ago

Hoy a la mañana, mientras me tomaba un tereré acá en Asunción mirando novedades de moda para este septiembre de 2026, me cruzó fuerte la palabra del día: bedazzling. Sí, esa costumbre de llenar prendas y accesorios con cristales o pedrería brillante. Al principio pensé que era demasiado recargado para el diario, pero me acordé de una campera de jeans azul oscuro que tenía tirada en el placard casi olvidada desde el 2023.

El truco con esta tendencia no es parecer una esfera de boliche, sino buscar el contraste inteligente. Estuve viendo cómo firmas como Miu Miu o las pasarelas de Simone Rocha metieron apliques de strass en piezas súper estructuradas. No se trata del brillo caótico y barato de los años 2000 que se despega al primer lavado, sino de colocar acentos estratégicos en lugares insólitos.

Fui directo a la Mercería Azahar en el centro y me compré un paquete pequeño de cristales de vidrio n° 16 por 15.000 guaraníes. En lugar de llenar toda la espalda, se los pegué únicamente bordeando las solapas del cuello y las tapas de los bolsillos superiores. Al combinar esa prenda rígida y urbana con un pantalón sastre de tiro alto en tono neutro y una remera blanca bien básica, el look cambia por completo. El brillo le da una vuelta creativa enorme al outfit sin restarle elegancia.

A stylish man in a tattered denim jacket poses against a textured wall.
Foto: Derick Rossan / Pexels (CC0)

En los zapatos el efecto es igual de potente. Estuve mirando los mocasines decorados que entraron esta semana a Zara por 450.000 guaraníes y la verdad es que podés lograr exactamente el mismo estilo renovando los pares que ya tenés en casa. Con ponerle apenas tres o cuatro cristales pequeños sobre la lengüeta o la hebilla, el calzado gana muchísima personalidad.

Si querés sumarte a esta propuesta sin arruinar nada en el intento, te sugiero empezar por algo muy controlado. Buscá una prenda de tela firme, como el denim grueso o una gabardina de algodón, y marcá los puntos de aplicación con un lápiz tiza blanco. Usá un pegamento textil resistente tipo E6000, aplicando gotitas minúsculas con un escarbadientes antes de posicionar cada piedra usando una pinza de depilar. Con 15 o 20 pedritas repartidas en puños o solapas es más que suficiente. Dejá secar la prenda quietita durante 24 horas y tenés una pieza renovada lista para usar.

Para mí la moda tiene que ser un juego práctico y divertido, no un gasto desmedido cada vez que cambia la estación. ¿Te animás a ponerle un poco de brillo a esa prenda olvidada que tenés guardada en el ropero?