Busquemos aprovechar el cerebro de nuestros alumnos...
ESP:
Hola, querido docente, ¿cómo estás?
Muchas veces las clases más dinámicas no necesitan estar llenas de actividades diferentes.
Basta con cambiar lo que hace el grupo cada cierto tiempo: escuchar, responder, elegir, comparar, escribir o conversar.
Una idea para probar: después de 10 o 15 minutos de explicación, cambia la acción.
Puede ser una pregunta rápida, una votación, un minuto en parejas o una respuesta compartida. Algo pequeño que saque al grupo del modo “solo escuchar”.
Y no hace falta que sea complicado. A veces una buena pregunta mueve más la clase que una actividad llena de botones.
