Tres microcuentos de arepas.
Una arepa no es solo masa. Es una risa, una espera y a veces, un escalofrío. Aquí les dejo mis tres arepas: una para reír, una para llorar y una para no dormir.

Foto de mi propiedad, editada en canva
Mi hija intentó hacer una arepa por primera vez y le quedó como una chancleta. Me preguntó: mamá, ¿así está bien? Le respondí: hija, esa arepa sirve de boomerang y de abanico. Nos reímos tanto que nos comimos la chancleta con mantequilla.
Mi papá se fue a Colombia y me prometió que pronto volvería a desayunar arepa conmigo. Todos los domingos hago una extra y la pongo en su puesto. Se enfría, la guardo y entiendo que algunas arepas se quedan esperando para siempre.
Dejé la arepa en el budare, ya que no tenía hambre y me acosté. A las dos de la mañana escuché a alguien masticando en la cocina. Bajé despacio y no había nadie, pero la arepa tenía una mordida. Yo vivo sola.
Con este último cuento doy por terminada mi participación, invitando a @marito74, @mini80 y @sahmie a dejar su participación. También les dejo el enlace para que todos se animen a participar en el concurso.
Agradezco mucho a cada uno de los que se toman el tiempo para leer mi publicación y dejar sus comentarios. Si quieren saber un poco más de mi y mis intereses aquí les comparto mi Logro 1.
Bye, Bye.

Foto de mi propiedad, realizada con canva
Los tres microcuentos están buenísimos. Me reí demás con la arepa-chancleta.
La arepa-tristeza es un sentimiento que se ha desarrollado en Venezuela en los últimos años y el microcuento de terror da miedito. Yo no me hubiese podido dormir después de ver la arepa mordida.
Gran saludo.
Me alegra que te gustaran, tienes toda la razón, yo tampoco hubiera podido dormir del susto.
Un abrazo y bendiciones...✨
Saludos muy bueno tus micros , me siento identificada porque hacer una buena arepa es una rte, el cual yo nunca he dominado, redondas no me salen, solo comestible y si se las comen los que me quieren, muy buen trabajo y mucho éxito,
Gracias @aplausos por leerme. Jajaja estoy segura que a todas nos ha pasado con las arepas. Lo importante es que aunque no salgan redonditas, se comen con amor y nos sacan una risa. Me alegra que te identificaras.
Un abrazo y mucho éxito...✨
Excelentes micros, @verulol!
Todas las venezolanas hemos sentido la angustia de no poder hacer una arepa tan perfecta como las de nuestras ancestras. Hay chistes de chistes en ese sentido, pero tu micro lo has recreado de tal manera que no se siente tan vetusto como nuestra arepa; por el contrario, es fresco y divertido.
El micro de tono triste es realmente el grito de una sociedad que se quedó esperando, cuidando el espacio del que emigró, aguardándolo con una arepita lista por si volvía con hambre.
El de terror juega con varias posibilidades. Yo me quedo con un terror psicológico de quien olvida las cosas que ha hecho como mordisquear la comida y luego dejarla ahí por falta de apetito o por falta de aceptación de la soledad. Sin embargo, también me fascina la idea de un visitante no invitado que llega con hambre en medio de la noche.
Me encantó leer tus relatos.
Abrazos.
Gracias por tu comentario. Me encantó como interpretaste cada uno, sobre todo el de la arepa triste, diste justo en lo que quería transmitir.
Un abrazo y bendiciones...✨
Con hambre yo también me comería la chancleta con mantequilla, perdón la arepa de tu hija con mantequilla jejeje.
Es de terror ver una mordida en una arepa sabiendo que no había nadie en casa, mejor no me digas donde vives porque del miedo dudo mucho que te visite.
Me gustaron mucho tus cuentos, por eso te deseo éxitos.
Saludos cordiales.
Muchas Bendiciones.. 🙏🏻